La Diversidad Cultural
¿Qué son poblaciones indígenas, originarias o autóctonas?
LOS PUEBLOS INDÍGENAS EN EL MUNDO.Comunidades, pueblos y naciones autóctonos son aquellos que, teniendo una continuidad histórica con sociedades precoloniales y anteriores a las invasiones que fueron desarrolladas en sus territorios, se consideran a sí mismos distintos de otros sectores de las sociedades que hoy día prevalecen en dichos territorios, o partes de ellos. Hoy día forman sectores no dominantes de la sociedad y están determinados a preservar, desarrollar y transmitir a las generaciones futuras sus territorios ancestrales, y su identidad étnica, como la base de su continua existencia como pueblos, de acuerdo con sus propias pautas culturales, sus instituciones sociales y sus sistemas legales 51. Los pueblos indígenas viven en amplias zonas de la superficie de la tierra. Repartidos por el mundo, desde el Ártico hasta el Pacífico sur. La amenaza de extinción que se cierne sobre las culturas de las poblaciones indígenas no puede dejar indiferente a la UNESCO. En total, estas poblaciones suman unos 350 millones de personas repartidas en más de 70 países del mundo y representan más de 5.000 lenguas y culturas.
Hoy día, a menudo se encuentran marginados y privados de los derechos humanos básicos, particularmente de los derechos culturales. “Es esencial conocer y entender la relación especial, profundamente espiritual, que mantienen las poblaciones autóctonas con la tierra, elemento fundamental de su existencia y sustrato de todas sus creencias, costumbres, tradiciones y cultura. (...) La tierra no es una mercancía que se puede adquirir, sino un elemento natural del que cada cual debe poder disfrutar libre y gratuitamente” 52. “Un objetivo del Decenio es la promoción y la protección de los derechos de las poblaciones indígenas y su capacitación para elegir opciones que les permitan conservar su identidad cultural, sin dejar de participar en la vida política, económica y social, con pleno respeto de sus valores culturales, idiomas, tradiciones y formas de organización social”. Entre los numerosos pueblos indígenas se encuentran los indios del continente americano (por ejemplo, los mayas de Guatemala o los aymaras de Bolivia), los inuits y los aleutianos de la región circumpolar, los samis de Europa septentrional, los aborígenes e isleños del estrecho de Torres de Australia y los maoríes de Nueva Zelanda. Tanto estos como la mayor parte de los demás pueblos indígenas han conservado sus características sociales, culturales, económicas y políticas, que son manifiestamente distintas de las de los demás sectores de las poblaciones nacionales. Durante toda la historia de la humanidad, cada vez que los pueblos vecinos dominadores han ampliado sus territorios o que colonizadores procedentes de tierras lejanas se han apoderado por la fuerza de nuevas tierras, han corrido peligro las culturas y el sustento –incluso la existencia– de los pueblos indígenas. Las amenazas contra las culturas y las tierras de los pueblos indígenas, contra su situación jurídica y contra sus demás derechos establecidos por la ley, como grupos diferentes y como ciudadanos, no siempre asumen las mismas formas que en el pasado. Aunque algunos grupos han alcanzado un éxito relativo, los pueblos indígenas se esfuerzan en casi todo el mundo por obtener el reconocimiento de sus identidades y de sus formas de vida.
ALGUNOS EJEMPLOS DE PUEBLOS AUTÓCTONOSLos aborígenes llevan viviendo en Australia unos 4.000 años. Si bien están muy apegados a la tierra, que les provee su hogar y su sustento, no se consideran como sus dueños –no hay historia de guerras territoriales entre diferentes tribus–. Como cazadores-recolectores, los aborígenes han cultivado un conocimiento experto del mundo que les rodea y han desarrollado notables habilidades para encontrar alimento y agua. Con frecuencia extraen agua de árboles y raíces, y hasta la obtienen de ranas que almacenan agua en su cuerpo. Son capaces de seguir la pista de animales usando los rastros más pequeños, por ejemplo dibujos en la hierba y ramitas rotas, como claves, y de atraer su presa imitando los reclamos de los pájaros o emulando el movimiento de un emú con palos y plumas.
Los dogon, cuyas aldeas están situadas principalmente a lo largo de los acantilados de Bandigara, en el sudeste de Malí, han ajustado sus prácticas agrícolas para adaptarse a su entorno rocoso y árido: llevan suelo a los lugares donde más se necesita, y construyen muros de piedra y montículos de tierra para evitar que los plantones sean arrasados por el agua o llevados por el viento. De acuerdo a su mitología, su pueblo recibió conocimientos astronómicos avanzados de unos guardianes espirituales del espacio sideral, conocidos con el nombre de “nimmos”. De estos seres anfibios, los dogon se enteraron de la estrella Sirio B y su tamaño, densidad y movimiento, de la existencia de Venus y los anillos alrededor de Saturno, y de la manera en que los planetas orbitan alrededor del Sol, adelantándose a descubrimientos posteriores hechos por astrónomos con el uso de telescopios y otro equipo moderno de alta tecnología. Unos 27.000 miembros del pueblo de los san viven en Namibia y Botswana. También llamados bosquimanos, están formados por numerosas pequeñas tribus que hablan diferentes dialectos de idiomas khoisan o “lenguas clic”. Son los habitantes más antiguos del sur de África, calculándose que llevan viviendo allí de 2.000 a 3.000 años. Como cazadores-recolectores usan su extraordinario conocimiento del medio ambiente para sobrevivir. Son capaces de identificar cientos de especies de plantas y juzgar la edad de un animal por su excremento. Pueden encontrar agua en el tronco de los árboles, y extraerla de plantas que crecen bajo tierra.
Los pueblos indígenas son sociedades y comunidades culturalmente diferentes. La tierra en la que viven y los recursos naturales de los que dependen están inextricablemente vinculados a su identidad, cultura y medios de subsistencia, así como también a su bienestar físico y espiritual.
En el mundo, hay alrededor de 370 millones de indígenas en más de 90 países. Si bien constituyen el 5 % de la población mundial, los pueblos indígenas representan alrededor del 15 % de las personas que viven en pobreza extrema.
Aunque los pueblos indígenas son propietarios, ocupan o utilizan un cuarto de la superficie terrestre, ellos protegen el 80 % de la biodiversidad que aún queda en el planeta. Tienen conocimientos ancestrales y experiencia vitales acerca de cómo adaptarse, mitigar y reducir los riesgos derivados del cambio climático y los desastres naturales.
Sin embargo, solo una parte de estas tierras están reconocidas oficialmente como territorios indígenas por los Estados, ya sean territorios que tradicionalmente son propiedad de los pueblos indígenas o que poseen en virtud de derechos consuetudinarios.
Algunas intervenciones que contribuyen a mejorar esta situación son el acceso a la tenencia de tierra, el fortalecimiento de la capacidad y la buena gestión de los recursos.
El Banco Mundial trabaja con los pueblos indígenas para mejorar su crecimiento económico sostenible y medios de subsistencia, y la conservación y el desarrollo adecuados en términos culturales. Además, implementa estrategias para abordar diversas causas de desventajas, tomando en cuenta los puntos de vista y las necesidades de desarrollo de los pueblos indígenas.
En el mundo, hay alrededor de 370 millones de indígenas en más de 90 países. Si bien constituyen el 5 % de la población mundial, los pueblos indígenas representan alrededor del 15 % de las personas que viven en pobreza extrema.
Aunque los pueblos indígenas son propietarios, ocupan o utilizan un cuarto de la superficie terrestre, ellos protegen el 80 % de la biodiversidad que aún queda en el planeta. Tienen conocimientos ancestrales y experiencia vitales acerca de cómo adaptarse, mitigar y reducir los riesgos derivados del cambio climático y los desastres naturales.
Sin embargo, solo una parte de estas tierras están reconocidas oficialmente como territorios indígenas por los Estados, ya sean territorios que tradicionalmente son propiedad de los pueblos indígenas o que poseen en virtud de derechos consuetudinarios.
Algunas intervenciones que contribuyen a mejorar esta situación son el acceso a la tenencia de tierra, el fortalecimiento de la capacidad y la buena gestión de los recursos.
El Banco Mundial trabaja con los pueblos indígenas para mejorar su crecimiento económico sostenible y medios de subsistencia, y la conservación y el desarrollo adecuados en términos culturales. Además, implementa estrategias para abordar diversas causas de desventajas, tomando en cuenta los puntos de vista y las necesidades de desarrollo de los pueblos indígenas.






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